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lunes, 1 de octubre de 2018

La noche enardeció

- No llores mamita, me gusta aquí, me gusta cualquier lugar si papá y tú me acompañan. Mami hace mucho calor aquí, dame agua y luego báñame, pero ten cuidado con mi manito que la cañita larga me duele.
- Se llama vía, mi amor.
- Me gusta mami, es un hospital bonito y grande y jugamos siempre y también leemos ¿me traes más libros?

Recuerdo ver a los padres relevarse, uno llegaba a las 2 de la tarde y el otro salía para luego regresar antes del anochecer; esa era la rutina y el amor que compartían, dentro de un cuarto de hospital pequeño y frío que combatía con el clima caluroso.

- Mami ¿a dónde vamos?
- Te tomarán una foto y sabremos cómo va tu cabecita, al volver encontrarás una sopresa sobre tu cama.
- ¿Otro juego? ¿verdad?

Aquella mañana no regresaron a la habitación, sino hasta la noche. El niño de pronto ingresó a cirugía, al parecer la fractura empezaba a dañar el cerebro. A la mañana siguiente desperté un poco tarde, giré la mirada y los vi, nuevamente en la habitación, una luz natural ingresaba por su ventana, el niño dormía y la madre daba vueltas en la habitación con los brazos cruzados, cuando de pronto la observé sentada junto a aquella de cama de fierro.

- Te diré cosas mientras duermes, mi pequeño amor, pues sospecho que de alguna u otra manera me estás escuchando. Ayer mientras la doctora dijo que ingresarías a cirugía para ser operado, papá y yo nos derrumbamos, pero ¿quién tiene tiempo para derrumbarse e ir por muchas cosas al mismo tiempo? Ya adentro tú, afuera abracé a papá y lloré, y te recordé, toqué mi vientre y te sentí y te imagine dormido y rogué que siguieras así, no quería que despertaras y te asustases. ¿En qué tenía que pensar? estaba aterrada. No mentiré, pensé en la vida y también en la muerte.
 Todo se presentaba como una mancha rojísima, ardiente y sangrienta, que enardecía de pronto mis pensamientos, como papel a punto de ser devorado.
 Te preguntarás ahí dormido por qué digo todo esto, digo todo esto porque eso haces en mí, porque creciste aquí adentro y ahora te veo crecer allá afuera, porque si digo que puedo evitarte dolor y sufrimiento, invento el engaño y yo te amo, te amo tanto, como para no fingir.

Ese cuadro era hermoso, yo los examinaba y todo era apacible y delicado, el cariño, el arrullo y el diálogo, toda la terneza habitaba aquel cuadro.

- Abre tus ojitos por favor, ¿sientes mis caricias? estoy aquí, hablándote, me dices algo por favor, aprieta mi mano si deseas, solo pido algo pequeño, me asusta verte silencioso.

Criii! rechinó la puerta, era el padre, entró, los besó y se sentó como señal de releve, mientras ella se alejaba podía escuchar "toc toc toc"alejándose de la habitación.

- Soy papá, estoy aquí ¿pronto despertarás?


Desperté con el rostro mojado y el pecho agitado ¿qué era aquello?


 

martes, 25 de septiembre de 2018

Juegos


El juego en un niño hospitalizado es de vital importancia, pues en un ambiente ajeno a su hogar y su cotidianidad, el niño se ve envuelto de timidez y difícilmente manifestará su experiencia frente a su enfermedad o trauma; el juego es de vital importancia pues es a través de éste que el niño recrea, imita y escenifica a su entorno más cercano, además de combatir los obstáculos y limitaciones tanto para su evolución como recuperación.


Intacto


La fiesta ah acabado, de pronto un niño lloraba y gritaba al mismo tiempo, el niño había descendido y no sabíamos cómo pasó aquello, tampoco sabíamos en qué parte de su cuerpo se hallaba la lesión. Tuvimos tanto miedo y tanta curiosidad, lo cargamos como se carga un cristal y fuimos hasta el hospital, allí, el niño aguardó junto a sus padres el diagnóstico de su futuro.

Paulo



Paulo está ahí ¿lo ves?
Es mi pequeño diamante, brillante ante mis ojos, piel de durazno, dientecito de leche, pancita de rana.
Paulo es así, pequeño y testarudo. Solo su mirada, con esos ojos negrísimos, puede hacer en mi pecho florecer un jardín.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Espuma


Intento escribir algo suave, mientras aquí adentro el último tango y allá fuera el rezo, y allá fuera las velas y aquí, mi pecho roto.
Quién intenta sostener la vida en su vientre mientras la muerte es la abuela dormida, mientras una mujer toca un órgano, canta y dice cosas tristes sin haberse acurrucado nunca en ella, sin haberse hallado pequeño y protegido en sus brazos, sin haberla acariciado.
Gesto un niño que no verá tu rostro, pero que te reconocerá en nosotros, en él, en ellos, y en ésta historia y en aquella tumba y en aquellas flores y en estos gestos tristes y en la celeridad de mis latidos.
Le contaré, descuida, del sábado por la mañana, lo fuerte que quemaba el sol mientras iba de regreso a casa, al llegar lavé fruta para P, su hermanito mayor, la enfermera llegó fugaz y gritó ¡se muere!, le contaré descuida, fuimos corriendo, me arrodillé a tu lado y te vi, hacías movimientos con tu boca, como intentando respirar, te abracé y lloré, lloré mucho porque no quería que te fueras, porque era aún en tu rostro, un poquito de vida, tibia, dócil, surcada,   y porque sentía tus manos calientes, le contaré descuida, de tu último respiro, tu último gesto y tu tranquilidad, aunque no sepa cómo.



sábado, 2 de junio de 2018

Quién hace un registro
del ruido que emites
mientras
aquí
mientras 
allá
mi corazón dices
mi corazón es el que ruge
y es él quien se escucha. 

martes, 16 de enero de 2018

No tienes que leerlo, sólo es una parte de mi vida.

Escribo esto porque mi memoria es mezquina y porque migro de vez en cuando y lo abandono todo.
Escribo esto porque mi memoria es mezquina y porque migro de vez en cuando y lo abandono todo.

El 2017 fue desprevenido, rápido y generoso

Enero

Recibimos el 2017 en Luya que es una pequeña ciudad en Amazonas, quién diría que ese fuera nuevamente el mes de la separación geográfica, P y yo ya llevábamos medio año viviendo en Chachapoyas, J, llegó para las fiestas y luego tuvo que regresar a Trujillo. La distancia es algo que no nos va bien. ya eran meses separados y nos extrañábamos tanto que odiábamos estar alejados y fue eso lo que generó cierto tambaleo en nosotros.







Febrero

Estando J. en Trujillo y yo en Chachapoyas armamos un proyecto hermoso referente a Arqueología y Comunicación Social para el desarrollo. Visitaba este pequeño distrito llamado Huancas tras semanas. Nuestro proyecto tenía cierta aprobación, pero no logró concretarse (aún tenemos esperanza en que sí, sólo es cuestión de tiempo)






Marzo

Marzo fue el peor mes, pequeño P cayó y tuvo una fractura en el cráneo, lo llevamos de emergencia al hospital de Chachapoyas y nos enviaron a la ciudad de Chiclayo para descartar daños cerebrales. Nos quedamos un par de meses ahí, un par de tomografías, un par de llantos, un par un par un par de corazones rotos. J. fue a vernos a consolarnos a cuidarnos a darnos cariño que era lo que más necesitábamos. En junio decidimos regresar a Trujillo y ya en Agosto nos mudamos a Laredo, lugar donde nací y nació P. Todo parecía tornarse más claro y más suave. P todavía tenía pendiente una última tomografía en la que descartaron daños severos, fue dado de alta, ya no más controles, ya no más tomografías ya no más viajes.




Setiembre

En setiembre empecé a trabajar en la Biblioteca Municipal José Watanabe Varas (eso merece un post aparte), mucho libro y mucho polvo, mucho trabajo y mucho cansancio, dejé de escribir y me dediqué de lleno a la Biblio que aún andaba en reestructuración, llegué en el momento preciso. todo iba viento en popa. J y yo andábamos muy bien como siempre desde que nos unimos.
Me llevo bonitos recuerdos de este lugar que me acogió durante mi estadía en Laredo.













Octubre

Este fue el mes del Festival y del viaje, fui invitada a participar en el 7mo Festival de poesía de Lima, llevé a P conmigo, conocí a Verástegui a Domingo de Ramos y a mucho jóvenes poetas que también fueron invitados. Con quien más cercanía tuve fue con Alvaro Cortés (ya en otro post escribiré sobre su poesía, que es política y crítica, de la cual quedé fascinada).

P y yo junto a Enrique Verástegui, poeta mayor, homenajeado en el 7mo Festival de poesia de Lima

Con Alvaro Cortés y Lourdes Aparición

Con Domingo de Ramos

Rubén Silva, Pequeño P, Katherine Estrada, Alvaro Cortes, Lourdes Aparición, Diego Lazarte y Esteban Couto

Rubén Silva, escritor de literatura juvenil.

Sala de lectura para niños de la CASLIT
Noviembre

En noviembre se desarrolló la Feria Internacional del Libro de Trujillo, fui invitada a participar de la mesa redonda "Literatura y género en el Perú" junto a dos grandes escritoras Karina Pacheco de Cusco y Victoria Guerrero de Lima. Hablamos sobre el rol de la mujer en la literatura a través de la historia, y su situación actual, hablamos también sobre la olvidada y saltada poeta Magda Portal, quien para mí, enrumbó el papel de la mujer en la literatura peruana.
También hablamos sobre Aves sin nido, la literatura, es también testimonio, es también denuncia, es también mujer.
También sobre el desarrollo de la mujer en los círculos intelectuales, sobre el acto de publicar, tan necesario y tan escaso.



Diciembre

Quién diría, diciembre despide al año y con él también me despedi yo, mi tarea en la Biblioteca había terminado, teníamos que viajar, que regresar, que huir, que volar, y qué sé yo. En este mes pequeño P. escribió su nombre sin ayuda. ya empezaban las primeras cinceladas de lo que habíamos aprendido como jugando. Diciembre también fue el mes de los recitales. Animé a AL organizar recitales periódicos y publicaciones de plaquetas de jóvenes poetas trujillanos.






Enero 2018

El 2017 terminó para mí este mes con el último cuentacuentos y acercamiento a la literatura infantil de Watanabe. y el retorno a Chachapoyas.