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miércoles, 23 de mayo de 2012


En la clase de Arte estuve muy angustiada, tenía muchas ganas de correr y bailar, salí por 5 minutos al baño, me encerré, me puse los audifonos, y la primera canción que sonó: "La Chanson de Prévert", sentía que legiones de hormigas y mariposas invadían el todo cuerpo mío, y me quede allí, por largo rato. Regresé al salón de los "Comudicadores Sociales 213", y bueno, alisté mis cosas y fuí al parque de la Facultad de Sociales y repetía, repetía, repetía, ¡RE PE TÍ A! ésta hermosa canción, hasta quedarme dormida. Dormí unos 30 minutos, mi cara resultó marcada por la casaca que usé como almohada, almorcé huevos revueltos y una taza con leche.


Me reinvento
a tu locura
y me rompo
en el proceso...

PD: Esto y un poema, los escribi mientras escuchaba la canción y antes de quedarme dormida.