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martes, 10 de julio de 2012

llamada de Tomas Segovia

Te llamo si te llamo no puedo más te llamo
 te grito, ven acude, no me abandones búscame
 déjame verte adivinarte.

Distenderme un instante bajo el sol de tus ojos
como si en el radiante mediodía me tumbara en la hierba
déjame ver una vez tu irónica ternura
tus infantiles gestos asustados
tu mirada solitaria que acaricia el rostro de las cosas
tu mirada de niña de ojos lentos
tus labios que entre lo míos se funden,
como un delicado manjar suntuoso y discreto
tus labios comestibles, fáciles, tus labios de trufa celeste
tus labios húmedos penetrables, como un sexo mas luminoso
cómo puedo sufrir que te alejes que te lleves este enigma
que huyas como un ladrón armada de razones
y ocultando en tus senos mis preguntas robadas
que te escondas en los huecos
en los turbios rincones del tiempo
que te envuelvas en la distancia, como en un disfraz inmenso
te llevas algo mio que nunca ha sido mio 
me dejas amputado, desarmado, hemipléfico, 
vuelve, no puedo renunciar a ser aquel otro, 
deja que todo nazca  dame eso que trajiste mío
desanudo tus entrañas como si fueras a parir nuestro amor
y vuelve tráemelo muéstramelo
déjame entrar en ti como entrar en la noche 
compartir tu tesoro taciturno
la suntuosa penumbra de tu alma tibia y quieta
ven, no juegues mas al juego idiota de la tortura
no me niegues cómplice altiva,  no blasfemes de mí
a dónde vas vestida de miradas mías
a dónde irás que no seas la nombrada por mí
regresa no te lleves mis semilla
mis dones los hundí en tu carne
no te podrás librar de esta corona vuelve.