Páginas

martes, 24 de julio de 2012

Paseo despacito por lo lugares que hemos recorrido, pronunciando tu nombre en mi mente, bautizando a cada árbol, otorgándole un nombre nuevo, lo beso y deseo que ningún perro se arrime a mearlo. Despacito narrandote una historia aunque no la escuches, abrazándote con estos dos brazos y otros más que se agregan en el acto, otros más como mi hueco corazón que tiene la aorta averiada.