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domingo, 16 de septiembre de 2012

Registro

Hace días, hablando con Vinicio en la esquina de mi cuadra, a lado de la pizzeria, sentados en la vereda, me comentó de sus miedos. El miedo de no escribir, tal y como él lo ha proyectado, escribir mal, o no muy bien, para decirlo de manera sencilla. Yo le dije que uno de los miedos insertados en mi, es leerme, porque esto de escribir, en mi caso, poesía, es un registro, un listado, una linea de tiempo, en la cual están tatuados momentos de mi vida diaria. Por eso cuando nos reunimos los fines de semana a leernos y hablar sobre cosas varias, al momento de leerme, no puedo evitar, que mi mejilla se convierta en una boca, o que mi corazón este entre mis manos, o que mis poros se abran y emanen multiolores de otros cuerpos cercanos a mi. Y otro de mis miedos a parte de leerme, es perder la sensibilidad, de recordar lo que he registrado en un poema. Me da miedo leerme , pero más miedo me da olvidar lo que he vivido.