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miércoles, 29 de mayo de 2013

Tenemos un chancho que no es un chancho, sólo es un envase de vidrio que mi vieja canjeó cuando yo era chibola, con esas chapas y tapas roscas de coca cola más plata, ahí guardamos nuestro dinero, que no es mucho pero es... algo, que en unos días ya no existirá. Hemos dejado de comprar libros, claro, aún tenemos algunos en nuestra biblioteca para leer y releer.
Con suerte, pronto me compraré algo, para consolar mi vanidad de mujer, y Joh algún polo que le guste mucho. Por el momento hacemos presupuestos y pensamos en nuestro pequeño, el dinero es una huevada realmente, pero lo que tenemos lo hemos invertido, a ver como van las cosas...

Ahora mi panza mide como 22 centímetros, el gineco-obstetra dice que todo va bien, y le creo, porque lo siento, mi niño crece en mi panza, juega, se alimenta, y me escucha, mi parto está programado para la primera semana de agosto, no hay duda, somos animales de invierno...somos felices.